Desde la llegada estuvieron muy unidos, en los grupos de trabajo, en las comidas… incluso había momentos en los que era difícil diferenciar de qué curso era cada uno porque entre todos hicieron un gran GRUPO.
Por la tarde del sábado se realizó una gymkhana y un taller de calabazas y en la velada de ese mismo día tuvo lugar el concurso de disfraces, bailes, canciones… Al día siguiente se realizó el paseo al pueblo, entre otras actividades. Pero como en todas las acampadas llegó el momento de la despedida, pero en el ambiente se notaba el gran fin de semana que habíamos pasado y las ganas de los niños (y de los monitores) por apuntarse a la próxima.